La Prisión Preventiva en Tiempos de Covid 19

SOSLEGAL - ÁREA DE DERECHO PENAL

Dr. Carlos Chisan Orihuela. Responsable del Área Penal

Todos tenemos derecho a la vida y a la libertad, siendo dos de los derechos fundamentales de la persona, establecido en nuestra Constitución Política, que concibe que el derecho a la vida y la libertad, son de carácter irrenunciable e inherentes a la persona humana. Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos en diversas sentencias, ha señalado que la Prisión Preventiva, es la medida más severa que se puede aplicar a una persona a la cual se le imputa un delito, por lo que su aplicación debe tener carácter excepcional.

La propagación de la pandemia del Coronavirus (Covid-19) en todo el mundo y en especial en nuestro país, está matando a miles de personas en el mundo ante la impotencia de todos los Estados que no consiguen la vacuna para detener esta enfermedad. El Estado Peruano, viene adoptando medidas urgentes para garantizar la salud e integridad de las personas privadas de libertad, siendo una de las medidas, reducir la sobrepoblación penitenciaria, en delitos por Omisión de Asistencia Alimentaria, madres encarceladas que están gestando, reos con más de sesenta años o que les falte seis meses para cumplir con su condena y otros delitos con sentencias menores a cuatro años.

Sin embargo, la lideres políticos, ex autoridades entre otros altos funcionarios y políticos, acusados todos ellos por Lavado de Activos y otros delitos, han dejado los penales en donde estaban con Prisión Preventiva, para dirigirse a sus casas y cumplir con el mandato de “prisión domiciliaria” impuesta por la justicia peruana, a causa del coronavirus. Pero de los miles de reos que están en las cárceles de todo el Perú y que están con Prisión Preventiva nadie dice nada. El artículo 2° inc. 2. de la Constitución dice” Toda persona tiene derecho, a la igualdad ante la ley…in fine. Entonces ¿porque no se atiende con igual celeridad, a los miles de internos que están con esta medida y que en muchos casos han cometido delitos menores, en comparación a los delitos que han perpetrado los personajes ya mencionados?.

Al respecto, la mayoría de presos, están corriendo el riesgo de contagiarse con el Covid19 y otras enfermedades, personas en situación de vulnerabilidad (adultos mayores, personas con enfermedades graves, pacientes con incapacidad física, mujeres gestantes, entre otros) y que vienen cumpliendo una medida de Prisión Preventiva, y permanecen recluidos en las cárceles completamente hacinados en condiciones paupérrimas de salubridad. Con este panorama tenebroso, nos planteamos la siguiente interrogante ¿será más importante que la vida humana, la medida extraordinaria de Prisión Preventiva? cuando sabemos, que las personas que están recluidos en los penales, todavía no han sido condenadas y que están bajo el amparo del constitucional principio de Inocencia que reza “toda persona es considerada inocente, mientras no se haya declarado judicialmente su responsabilidad”.

Al respecto, coincidimos con varios penalistas, cuando manifiestan que la Prisión Preventiva resulta desproporcionada, ante delitos de menor gravedad o poca dañosidad social y que sea motivo para restringir la libertad, lo que implica, que los juzgadores están desnaturalizando la medida excepcional de naturaleza procesal. Al respecto, es necesario recalcar que la Prisión Preventiva, no sería aplicable para imputados primerizos, sin antecedentes y de delitos menores. En ese sentido, el Ministerio Público debe actuar con mayor objetividad y ponderación y solicitar la variación de la prisión preventiva por otra medida menos lesiva y esperar que el Congreso de la República, apruebe una Ley más humanitaria, proporcional y que este limitada por el Principio de Legalidad y Presunción de Inocencia.

En ese orden de ideas, tenemos que la Prisión Preventiva, busca asegurar la presencia del imputado en el proceso, evitar el peligro de obstaculización de la justicia, influir en los testigos y asegurar la ejecución de una eventual condena. Pero para lograr este objetivo, nuestra legislación ha establecido que la Prisión Preventiva es una medida atinada y proporcional. Sin embargo, en el contexto actual del COVID-19 no solo se afecta el derecho a la libertad personal; sino, el derecho a la salud y la integridad física de los internos. Entonces, es necesario aplicar otras medidas que logren el mismo fin que la Prisión Preventiva y que sean menos lesivas a los derechos humanos, entre ellas tenemos; la comparecencia con restricciones, la caución, la detención domiciliaria, el impedimento de salida, la suspensión preventiva de derechos y la vigilancia electrónica personal.

Finalmente, el fracaso de la Prisión Preventiva en nuestro país ha sido inmediato, pues en vez de condenar a los culpables han mezclado criminales con gente honrada “sospechosos”, situación que solo ha servido para fabricar nuevos criminales, con lo que está medida, no solo constituye una condena anticipada sin sentencia sino que vulnera el Principio Constitucional de Inocencia.